sábado, 9 de octubre de 2010

The host: El regreso de los mutantes orientales


Dentro del cine oriental siempre se destacó un subgénero muy extravagante: el de las películas de monstruos-gigantes-que-pisan-fuerte, conocido como Kaiju. Y los estudios Toho de Japón, con Godzilla a la cabeza, no son los únicos exponentes. La industria de cine coreana también supo originar un amplio bestiario de seres que no se cansaban de destruir maquetas.

De esa misma parte del mundo surge un nuevo tipo de criatura. Estamos hablando de The host, un suceso de crítica y de público, que pasó por Cannes y se convirtió en el film más exitoso en la historia de Corea.

La historia arranca cuando, en un laboratorio coreano comandado por estadounidenses, deciden librar sustancias altamente tóxicas en el río Han. (Este episodio sucedió en la vida real; incluso se juzgó al culpable). Años más tarde, durante un día caluroso y concurrido, un monstruoso anfibio sale de las aguas y declara temporada de caza. Antes de terminar, secuestra a una niña. Su padre, un loser total, y el resto de la familia salen a rescatarla, a costa de enfrentarse a un sistema que se niega a ayudarlos.

Pero The host no es solo otra moster movie. El notable director Joon-ho Bong mezcla con maestría géneros como terror, comedia, suspenso, drama (la pérdida de un familiar nunca es broma) y hasta sátira política: para detener al engendro, el gobierno coreano se alía al ejército yanqui, y deciden atacar a la bestia sin importar las bajas humanas. Algo similar a los films de Godzilla, que en el fondo hablaban de las consecuencias de las catástrofes nucleares como la de Hiroshima.

Volviendo a The host, el bicho ya no se trata de un pobre tipo disfrazado pisando maquetas, sino de una excelente —y muy realista— creación digital de Weta, la compañía de FX de Peter Jackson. Cada aparición del peligroso mutante le corta el aliento a cualquiera.

En síntesis, The host es cine puro. ¿No les dan ganas de verla?


Matías Orta

(Nota publicada originalmente en Chak Films)

sábado, 2 de octubre de 2010

La Cosa 170


Para el nuevo número de La Cosa escribí dos notas: una sobre La red social (¿Fija para los Oscar?) y otra sobre El ocaso de un asesino, con George Clooney, dirigida por Anton Corbijn.

jueves, 16 de septiembre de 2010

La Red Social

Falta menos para verla.
David Fincher+Aaron Sorkin+Jesse Eisenberg+Facebook... ¿Qué puede salir mal?

lunes, 13 de septiembre de 2010

La Cosa 169


En el número de este mes, mi aporte consiste en... Fotos. Sí, fotos, de los 15 años de la revista. Un privilegio.

martes, 31 de agosto de 2010

Siete años de Michifus (el corto)


Hoy, 31 de agosto, se cumplen siete años del rodaje de Michifus.
Ya escribí al respecto en post de aniversarios anteriores. Sólo quiero agregar que me alegra mucho que lo sigan descubriendo las nuevas generaciones (o gente que no lo conocía). Me hace sentir bien que lo consideren una de mis mejores cartas de presentación.
Y, sobre todo, me pone muy, pero muy feliz, que el apellido Orta esté asociado a un hecho creativo (más allá de la oscura temática del corto).

viernes, 27 de agosto de 2010

Vamos a la Playa (Quemada)


A la hora de nombrar escritores argentinos, el común de la gente suele mencionar a los históricos Borges, Cortázar, Bioy Casares. Tal vez Roberto Arlt. Como si los grandes autores locales no fueran más que ellos. Sin embargo, es posible encontrar excelentes narradores contemporáneos argentos.

Un ejemplo: Gustavo Nielsen.

Nacido en 1962, este arquitecto de profesión supo abrirse camino en el panorama literario a fuerza de cuentos y novelas de una calidad y de una contundencia poco frecuentes en una época plagada de mediocridad multimediática. Y tal logro lo obtuvo con Playa quemada, su primer libro de relatos, editado por Editorial Alfaguara, y luego, por Interzona.

Si les gustan las historias light, tranquilizadoras, ultra sencillas, pobladas de personajes felices, chatos, políticamente correctos... Bueno, Playa quemada, queridos lectores, no es para ustedes. En cambio, bienvenidos a los deseosos por conocer a esos hermanos fascinados con una prima, y al limpiador de cadáveres con extrañas anécdotas, y al escritor demasiado apegado a su hija con síndrome de Down, y a tantos otros seres que bien podría cruzarse con nosotros en cualquier esquina.

La prosa de G. N. es igual de obsesiva que sus perturbadoras joyitas literarias, lo que complementa de manera genial cada una de sus creaciones.

Tras el prestigio ganado por Playa quemada Gustavo N. Publicó más libros: La flor azteca, El amor enfermo, Auschwitz; Adios, Bob; Los monstruos del Riachuelo, La fe ciega y El corazón de Dolly.

Si quieren saber más del autor, pueden visitar su blog: http://milanesasconpapas.blogspot.com/

Matías Orta

(Nota publicada originalmente en Chak Films)

lunes, 16 de agosto de 2010

La Cosa 168


Para este número escribí la nota sobre Agente Salt, una de acción con Angelina Jolie.
¡No se pierdan de comprarla!