miércoles, 10 de junio de 2009

La Cosa 155


No se pierdan la nota sobre Enemigos públicos, esperadísimo film protagonizado por Johnny Depp y Christian Bale.
Sí, fue escrita por un servidor.

martes, 9 de junio de 2009

Inside: la venganza - comentario 2


Ahora comparto con ustedes otra mirada de la misma película, esta vez a cargo de la cineasta Florencia Gasparini Rey.

Para los cultores del más extremo gore --entre los cuales me incluyo--, la premisa de Inside: la venganza (A. Bustillo / J. Maury – 2007) resulta irresistible: Sarah, una joven viuda embarazada, es visitada por una misteriosa mujer (interpretada por una Beatrice Dalle alejada de la sensualidad que la caracteriza y enfundada en un atuendo digno de la madre de Carrie) dispuesta a llevarse a su bebé, “facilitándole” el parto con un par de tijeras. Deliciosamente perturbadora. Sin embargo, la tensa atmósfera que se genera en los primeros minutos del film se disuelve --literalmente-- en litros de sangre de pésima calidad (paupérrimo trabajo del equipo de FX), derramados sin otro objetivo más que el de justificar los 80 minutos que debe tener la película para considerarse un largometraje. La trama se pierde por completo en una sucesión de muertes predecibles, que impresionan, sí, pero finalmente terminan aburriendo por la falta de suspenso. Para hacer las cosas más obvias, la narrativa del film remite todo el tiempo a su “compatriota-gore” Alta tensión (A. Aja – 2003), reduciendo cada vez más la intriga, hasta llegar al más redundante y poco impactante desenlace que un argumento tan prometedor podría tener. Un pecado que la dupla directiva no haya aprovechado siquiera el talento innato de la Dalle para hacer de psicópata sexy, que al menos le hubiera agregado algún atractivo a su débil opera prima. Advertencia: este film contiene escenas que pueden herir su sensibilidad (es decir, si lo que usted esperaba era ver un buena peli, seguro se sentirá herido por haber sido víctima de tan grosera estafa).

Florencia Gasparini Rey

lunes, 8 de junio de 2009

Inside: la venganza


Llegó directo a DVD una de las películas más fuertes jamás hechas.
En esta primera década del siglo XXI, los franceses le devolvieron al género de terror su carácter de experiencia perturbadora, como en los ’70 y los ’80, sin chistes ni detalles irónicos. Algunos de los más célebres artífices: Alexandre Aja, director de Alta tensión; Xavier Gens, culpable de La frontera del miedo, y Pascal Laugier, responsable de la polémica Martyrs, todavía inédita en este país.
Inside: la venganza --título original: A l‘intérieur-- es uno de los exponentes más crudos y sangrientos de la camada.
Durante una nochebuena, Sarah (Alysson Paradis), una viuda embarazada, escucha que tocan a la puerta. Se trata de otra mujer, vestida de negro y de pelo muy largo. La señora no sólo sabe que Sarah está sola en la vivienda: también tienen intenciones de meterse para sacarle el bebé de la panza, sin importar a quién tenga que sacarse de encima.
Más allá de la elevada dosis de gore y desesperación y de elementos un tanto estrambóticos, siguen siendo los personajes quienes llevan a delante la historia, ya que cada uno carga con un trauma que saldrá a la luz (nunca mejor expresado) esa misma noche. La eterna bomba sexual Beatrice Dalle demuestra que puede dar mucho miedo en el papel de la Extraña. Otro punto alto está en la claustrofóbica ambientación, ya que todo sucede dentro de la casa, y en penumbras.
No es la primera vez que de Francia surge un enfoque sangriento de la maternidad: Baby blood, de Alain Roback, mostraba a una muchacha que debía alimentar con hemoglobina ajena al bebé que crecía dentro de su panza.
Los directores Julien Maury y Alexandre Bustillo (otrora redactor de la revista Mad Movies) dijeron que la inspiración surgió de una amiga de Maury, quien estaba esperando un hijo. ¿Qué pasaría si la joven era acechada por un intruso? De esa pregunta surgió Inside. Mal no les fue: la película obtuvo distinciones en festivales especializados como Sitges, y pudo verse en Argentina en la reciente edición del Festival de Mar del Plata. En el catálogo del festival aparecía la leyenda: “Este film contiene escenas que pueden herir la sensibilidad de, incluso, cultores del gore más extremo”. La dupla Maury-Bustillo casi dirige la remake de Hellraiser y la secuela del Halloween de Rob Zombie, pero no pasó nada. Veremos con qué excesos volverán estos dos.

jueves, 4 de junio de 2009

Terminator: ¿la salvación?


No la consideraba la película más esperada del año, pero me había generado expectativa.
Tenía varias cosas a su favor: el estar ambientada en el futuro, en medio de la guerra de los humanos contra las máquinas (lo de mandar el robot al pasado se estaba volviendo repetitivo); Christian Bale interpretando a John Connor, nada menos; algunas imágenes, más en común con la saga de Mad Max; la presencia de Jonathan Nolan como uno de los guionistas... Pero también puntos en contra, y de los más cruciales: seis guionistas metieron mano en el asunto (Mmmm...); el director McG venía de filmar Los Ángeles de Charlie y su secuela. Pelis divertidas, no lo voy a negar, pero muy alejadas de la mitología, más lúgubre, de Terminator.
Justamente es la dirección de McG la sorpresa de este film: mugre, ruinas, desolación. El director confesó que le dio a leer a los actores las novelas La Carretera, de Cormac McCarty --recomendable, y ya se viene la adaptación cinematográfica--, y ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, en la que Ridley Scott se basó para Blade Runner. Las frenéticas escenas de acción están hechas usando bastante cámara en mano y planos secuencia en donde no se notan lo FXs. Otro cambio grande con respecto a Los Ángeles..., donde la acción era del tipo Matrix.
Año 2018. John Connor aún no es el líder absoluto de la resistencia pero forma parte de tal. Luego de sobrevivir a una misión, descubre un procedimiento capaz de desactivar a las máquinas, que responden Skynet. Pero antes de ejecutar el plan que podría terminar con la guerra debe encontrar vivo a Kyle Reese (Anton Yelchin), personaje importante en su vida y en el espacio-tiempo (si ya conocen la saga no es necesario que explique quién es). Al mismo tiempo aparece Marcus Wright (Sam Worthington), un misterioso individuo que viene del pasado y que incidirá en los acontecimientos más importantes de la película.
Por supuesto, ni Terminator: la salvación ni nada superará nunca a las dos primeras entregas, pero igual se la banca, no aburre jamás y tiene identidad propia. Bale por momentos parece tan demacrado como en El maquinista, Yelchin está muy bien en todo lo que hace y Sam Worthington cumple en su rol tan decisivo. Este australiano va camino a ser una de las estrellas de Hollywood de la década que empieza: será el protagonista de Avatar, el regreso de James Cameron a la ciencia-ficción; comparte cartel con Keira Knightley en otra película, y también hará de Perseo en la remake de Clash of the Titans que dirige Louis Leterrier.
¿Y Schwarzenegger? Bueno, ya se sabía de su no participación... pero igual está presente en su ausencia (¿?). Forma parte de una serie de muy simpáticos homenajes a Terminator y Terminator 2: el juicio final.
En Estados unidos la peli no fue un bombazo, pero ojalá alcance el éxito suficiente como para ver una segunda parte de esta anunciada nueva trilogía.

David Carradine (1936-2009)


Se nos fue Kwai Chang Caine, Bill, etc. Menos mal que Tarantino lo devolvió al ojo público hace unos años.
Gracias por todo, David.

Cátedra de mitología ochentosa


Rosstoc, la productora de Gastón Pauls, ya nos sorprendió gratamente con Todos contra Juan, la atípica historia de un personaje atípico para lo que son las ficciones argentinas. Juan Peruggia (el mismísimo Pauls) y la frase “¿Y ahora me lo venís a decir?” ya forman parte del imaginario de la TV argenta moderna.
Ahora los culpables de aquel programa acaban de estrenar Mitos: crónicas del amor descartable. En el primer capítulo, Martín Montesalvo (Germán Palacios) consigue un importante logro laboral pero, casi al mismo tiempo, descubre que su esposa (Florencia Raggi) lo engaña con otro. A partir de ahí comienza a replantearse algunas cosas y volverá a sus amores el pasado: las mujeres de posters que pegaba en su habitación durante la adolescencia en los ’80, casi todas “chicas Olmedo”: Susana Romero, Adriana Brodsky, Silvia Pérez, Noemí Alan, Silvia Peyrou...
Inevitable recurrir a la expresión “nostalgia”. Si bien la mayoría de esas diosas estaban semidesaparecidas (Silvia Pérez volvió con todo gracias a su protagónico en la película Encarnación; las demás andaban por ahí), a todo aquel devoto del sexo femenino le vienen recuerdos de la juventud. Un servidor tenía menos de diez años en esa época, pero todavía puede jactarse de su buena memoria.
El guión a cargo de Sebastián Rotstein (siempre junto a su inseparable Alberto Rojas Apel), la dirección y las actuaciones convierten a este producto en algo a tener muy en cuenta.
Es buenísimo que pueda salir al aire un programa así en medio de tantas Ideas idiotas mediáticas y programas de Pol-ka que se parecen entre sí. También es bueno que el canal América no tenga un gerente de programación que anuncie un horario y luego haga lo que se le antoje en función del rating.
Gracias, Rosstoc y América.

miércoles, 3 de junio de 2009

Alien: el comienzo


A esta altura no es ninguna novedad: la precuela de Alien es un hecho. Ridley Scott --director de la primera parte de la saga-- y su hermano Tony seguirán de cerca el asunto, pero no para dirigir. De eso se ocupará el debutante Carl Rinsch, uno que filma publicidades y videoclips.
Bueno, no queda otra que desearles buena suerte.
De paso, y aprovechando el 30ª aniversario, vale recordar el avance de espeluznante avance de la Alien original. Son menos de dos minutos en donde se sugiere más de lo que se muestra, como sucede en el film.