lunes, 21 de abril de 2008

Bafici: el fin

Ya lo decía Box Dei: todo concluye al fin. Incluso la décima edición del Bafici. El sábado se entregaron los premios y ayer domingo pasaron la última tanda de películas.
Un servidor se retiró del festival el día viernes 18, y de la mejor manera. A pesar de mi malestar físico y de la humareda, pude disfrutar de dos grandes pelis.
Primero, en el Atlas Santa Fe 1, Paranoid Park, lo nuevo de Gus Van Sant, uno de mis cineastas favoritos. Siguiendo la línea contemplativa y cuasi Sokuroviana (por el estilo del director ruso Alexander Sokurov) de sus más recientes films, cuenta las andanzas de Alex, un joven skater que accidentalmente provoca la muerte de un guardia ferroviario. Otra vez planos secuencias, actores no profesionales, e impresionantes secuencias de patinaje, cortesía del director de fotografía Christopher Doyle.
Quiero detenerme a contar acerca de dos reencuentros: uno, con Laura Nayar, una otrora compañera de la secundaria. Nos parecíamos bastante: escuchaba a grupos como Veruka Salt, veía pelis de Tim Burton y dibujaba hadas, y las dibujaba de manera genial. Fue grato volverla a ver.
A la salida de Paranoid... me topé con Sebastián De Caro, un día antes del reinicio del rodaje de Recortadas. Iba muy bien acompañado por una señorita rubia. Ambos formaban fila para ver I’m not there. Yo también quería verla. “Quedate acá, man, así no quedás tan atrás”, me dijo De Caro.
I’m..., flamante opus de Todd “Velvet Goldmine” Haynes, se inspira en la figura de Bob Dylan. Cada faceta del cantautor está excelentemente interpretada por un actor distinto, incluso por una mujer (Cate Blanchett, un escalón arriba que el resto). Okey, cualquiera puede disfrutar de la peli, pero si son fanáticos de Dylan, le encontrarán muchos más homenajes y citas.
Todavía lamento no haber podido ver Carne sobre carne, el documental tan esperado acerca de la “Coca” Sarli, dirigido por el enorme Diego Curubeto. A la función del viernes por la noche asistieron personas que me moría por ver. Buen, otra vez será. También me perdí Control, para la que tenía entrada. Por lo menos, me garantizaron una copia. ¿No es así, Sebastián?
En mi opinión, el balance del festival es más que positivo. De las películas que vi, el 90% valió el precio de la entrada (aunque para ir a algunas no pagué nada, je).
Antes de pasar a las fotos, quisiera mandar agradecimientos a la buena gente con la que me encontré a lo largo del evento: Fabián Sancho, Silvia Romero, Juan Schimdt, Cynthia Sabat, Lorena Tcach, Fernando Milsztajn, Lautaro García, José Luis De Lorenzo, Laura Pisello, Sebastián De Caro.
Hasta algún próximo festival.


Uno de los afiches del Bafici.

Programación del festival, más el muy útil mapita.

La grilla de las funciones privadas.

Entradas para un coctail en el Espacio Bafici. Lástima que no pude asistir.

Postal de la ciudad en medio de la humareda.

De Caro, minutos antes de la proyección de I’m not there.

“No se pierdan mi película”, parece decir Iron Man.

2 comentarios:

Espacio Cinefilico dijo...

Si si. Segui de cerca, su cronica acerca del BAFICI y es muy buena. La verdad que me quede con las ganas de ver Paranoid Park, pero este año decidi ir sacando las entradas dia a dia. Si bien, la de Van Sant me interesaba, tengo esperanzas que se estrene comercialmente, en cambio, la que mas ganas me quede de ver es la Miike. Y no creo que se estrene.
En fin,

Saludos

paola dijo...

muchas veces pasan películas interesante, por eso semanas antes de que salga la venta de entradas hago una selección para ir a comprar las que quiero ir el primer día.
esta semana fui a ver AU BOUT DU CONTE, interesante y tierna luego fuimos a cenar a un restaurante en palermo, salida muy interesante. podrían poner este festival de cine dos veces por año no?