viernes, 6 de febrero de 2009

Choque de mundos


Si extrañaban a ese Clint Eastwood parco, ácido, chapado a la antigua, en conflicto permanente con el mundo moderno pero siempre dispuesto a redimirse, ya llega Gran Torino. Aunque aquí se estrena el 5 de marzo, aquí va un texto anticipatorio.
Walt Kowalski (ya-saben-quién), acaba de enviudar. Vive solo en su casa, casi no tiene relación con los hijos y vive atormentado por su sangriento desempeño en la guerra de Corea. En el viejo barrio de Michigan ya casi no queda gente de su generación. Se siente un poco como Robert Neville, el protagonista de Soy leyenda, sólo que en vez de vampiros se siente incomodado negros, latinos y, más que nada, por inmigrantes de países asiáticos. Como sus vecinos de al lado. Walt los odia con ganas, y la cosa casi se pone peor cuando Thao (el debutante Bee Vang), un adolescente candidato a pandillero, intenta robarle su más preciada gema: un Gran Torino 1972, creado por el mismo Walt en sus épocas como trabajador en Ford. Escopeta en mano, el viejo Kowalski le hace frente a la patota oriental y, aunque al principio no le gusta ni medio, se gana el respeto y la confianza de la familia de Thao. Por su parte, el muchacho, para mejorar su imagen, deberá trabajar para Walt. Como sucede en las películas, el hosco veterano irá encariñándose con el chico y su clan. De hecho, llegará a quererlos –y a protegerlos- más que a su familia natural.
Como verán, un film 100% Clint Eastwood. Otra historia de un personaje lidiando con un pasado pesado y con la chance de cambiar, aun durante una edad avanzada. Las salidas de Walt/Clint, siempre con esa cara de querer matar a alguien, son desopilantes, así como también los choques culturales y generacionales. Es increíble lo mucho que Clint Eastwood me hace reír desde su Harry Callahan. Ojo, que el trasfondo de Gran Torino es bastante penoso, así que hay momentos fuertes y tristes, pero reales.
A diferencia de El sustituto, se trata de una película más chica pero muy potente, y también accesible. De hecho, en su país de origen le fue muy bien económicamente, cosa poco común en las películas dirigidas por el ex Hombre Sin Nombre.
Mil gracias, Clint, por seguir contando buenas historias. ¡Y que no decaiga!

2 comentarios:

Esteban Decker dijo...

Hola: Si vi el anvance de esta pelicula y estoy esperandola ver. Quier ver primero Gran Torino y despues El sustituto, volvio Clint Eastwood!!!!!!!!!

Jorge - cinenovedades dijo...

Todavía no la he visto. Pero luego de ver "El Sustituto", es obvio que el gran Clint Eastwood sigue en plena forma. De "Gran Torino" sólo he escuchado críticas más que positivas, así que la veré en cuanto pueda.
Saludos!